BUSTO

Aumento de Busto

El aumento mamario, técnicamente conocido como mamoplastia de aumento, es un procedimiento quirúrgico para mejorar el tamaño y forma del pecho en la mujer. Las situaciones principales en las que se toma la decisión de operar, generalmente son cuando la mujer piensa que sus senos son demasiado pequeños.
Pero también se realiza la mamoplastia para corregir la reducción de las mamas tras algunos embarazos, o para corregir diferencias de tamaño, que las hay a veces, entre los senos.
Esta cirugía solo añade beneficios estéticos, el tener un busto más grande no añade ningún beneficio físico ni cura ninguna enfermedad pero nos hace sentirnos mejor y en algunas mujeres contribuye a una autoestima más alta. Es probable que mucha gente que rodea a la paciente no entienda ni apruebe que esta se someta a una operación así, sin embargo, lo que importa es cómo se sienta la candidata a la operación, de este modo se asegura el éxito de la cirugía. Es obvio que una imagen corporal mejorada brinda mayor confianza a una mujer, lo cual se traduce en que la dama actúa después de la operación, con mucho más seguridad.

Disminución de senos

Esta cirugía tiene por objeto reducir el tamaño y el peso del busto en aquellas mujeres que tienen los senos excesivamente grandes y sufren por esta razón de problemas de espalda, cuello y hombros. Esta reducción permite mejorar la forma y elevar los senos caídos por el paso de la edad, la lactancia y la inevitable fuerza de la gravedad.

La cirugía de reducción de senos no permite corregir problemas esqueléticos ni ortopédicos, causados por factores diferentes al de unas mamas excesivamente grandes.

Microcirugía de mama

La microcirugía es aquel procedimiento en el cual se requieren de instrumentos de magnificación para reparar las lesiones, en diversas estructuras corporales, en este caso la reconstrucción mamaria.

Aunque existen múltiples maneras de reconstruir un seno después de cáncer, la reconstrucción microquirúrgica ha demostrado su amplia utilidad en especial cuando se hace de manera simultánea con la cirugía para el tratamiento del cáncer (retirar la mama y los ganglios afectados).

El tejido más utilizado es la piel y grasa de la parte inferior del abdomen el cual es abundante en muchas mujeres maduras. Con este tejido un seno reconstruido puede tener aspecto y consistencia similares a la mama normal. Potencialmente puede recuperar sensibilidad. En la mayoría de casos los resultados son excelentes. Toda mujer que se enfrenta a una reconstrucción mamaria tiene una serie de expectativas ante ese nuevo paso en su completa recuperación del cáncer de mama. Esas expectativas van más allá del hecho de tener un pecho con la apariencia más natural posible. En realidad lo que desea es simplemente sentirse como antes.

La reconstrucción no empeora el pronostico del cáncer, no retrasa los tratamientos  complementarios, permite el uso de radio y quimioterapia y en todas las pacientes tratadas ha demostrado su utilidad por mantener la autoestima y mejorar la tolerancia anímica ante la enfermedad.