MANO

Túnel del Carpo

Es una patología que afecta a la mano, provocada por una presión sobre el nervio mediano a nivel de la muñeca. Esto provoca síntomas como adormecimiento y hormigueos en la mano (especialmente en los dedos pulgar, índice, corazón y mitad anular). Puede existir dolor, que puede estar limitado a la mano y muñeca, pero que en algunas ocasiones se irradia hacia el antebrazo.

Esta cirugía consiste en la desaparición o disminución de los dolores y problemas de sensibilidad, frenando la progresión de la afectación del nervio mediano. Es posible que, durante o después de la intervención, sea necesaria la utilización de sangre o hemoderivados. También es necesario que advierta de posibles alergias medicamentosas, alteraciones de la coagulación, enfermedades cardiopulmonares, existencia de prótesis, marcapasos, medicaciones actuales o cualquier otra circunstancia.

Fractura de Mano

El esqueleto óseo de la mano y el carpo (la muñeca) está constituido por 27 huesos de los cuales 19 son pequeños huesos largos que se distribuyen en 5 radios divergentes, cada uno de ellos constituye una cadena poliarticular e incluye metacarpianos y falanges. La base de cada metacarpiano se articula con la hilera distal del carpo. El carpo se articula con el esqueleto del antebrazo por medio de su hilera proximal, según una articulación de dos ejes a los que se añade el eje de prono supinación (acción de girar) del antebrazo.
Clínicamente la deformación se puede enmascarar con el edema (aumento de volumen) y el hematoma; el diagnóstico es más sencillo cuando las fracturas de las falanges provocan que éstas estén anguladas, sin embargo, en las fracturas oblícuas o espirales pueden pasar inadvertidas con el dedo en extensión, ya que al flexionar se observa como el dedo tiende a rotar. En las fracturas del cuello de los metacarpianos se palpa la cabeza de ésta en la palma de la mano. La fractura de la punta es resultado comúnmente de un machacamiento y con frecuencia se asocia a laceración o avulsión de la matriz ungueal así como del pulpejo. Las radiografías que suelen solicitarse cuando se sospecha lesión en la muñeca son: posteroanterior, lateral y oblícua.

Lesiones Nerviosas

La lesión nerviosa de la mano puede ser de tipo sensitivo o motor, dependiendo del nervio comprometido y del nivel de la lesión. Los tres nervios que inervan la mano son el cubital, mediano y radial.

Una forma de detectar esto es mediante la observación de la pérdida de los pliegues y sudoración de los pulpejos. Las arrugas en la piel que se observan usualmente después de introducir la mano por 30 minutos en agua tibia, no aparecen cuando hay lesión nerviosa digital. De manera similar la sudoración de la piel desaparece por la denervación simpática después de una lesión nerviosa digital; cuando esto ocurre la piel se vuelve suave, casi como textura de seda.

Cuando deslizamos un objeto suave sobre un dedo lesionado, este pasará muy suavemente, mientras que en un dedo sano se encontrará cierta resistencia.

 

Lesiones Tendinosas

El diagnóstico de las lesiones tendinosas de la mano se puede realizar explorando el movimiento activo y contra la resistencia de los dedos afectados.
El tratamiento es quirúrgico y consiste en realizar una sutura terminoterminal. La sutura primaria (inmediata) está indicada en caso de heridas cortantes limpias que permitan la sutura terminoterminal con cierre de la herida, seguido de una inmovilización de tres semanas con la muñeca en extensión y leve flexión de los dedos. En caso contrario, debe tratarse la herida y luego realizar la reparación tendinosa, en forma diferida.
La ruptura del extensor pollicis longus puede ocurrir en forma espontánea (en artritis reumatoide o secundaria a una fractura de Colles) y su reparación debe hacerse precozmente ya que este tendón se retrae rápidamente y su reparación puede ser difícil si la cirugía se realiza tardíamente. Puede ser necesario efectuar una transposición del extensor propio del índice para su reparación.